mon reflet violet

martes, 9 de febrero de 2010

chás.

_Me voy. Ya está. Paso. Decidido, me marcho. Lo dejo todo. Me voy y no vuelvo.

Nuria estaba frente la puerta, con los ojos cerrados, el ceño fruncido. Gritaba cada vez más, convenciendose a si misma, como cuando intentas levantarte cuando madrugas. Estaba sola en la habitación. En su mente. Gritaba por que queria irse. La habitación se estrechaba poco a poco, lenta pero implacable. Él, o más bién la ilusión que habia creado ella en su refugio mental, estaba sentado en una silla, sordo, ajeno a la lucha interna de la pobre Nuria.
_Voy a irme. Me marcho.
Se esforzaba en encontrar argumentos para cojer ese pomo plateado, abrir la puerta y cerrarla de un portazo, con ganas. Se recordaba a si misma que no tenia nada donde apoyarse, ni nada sustancial que le diera esperanzas. Gritaba cada vez un poco más alto.
_ ¡ME VOY!
Agarró el pomo de la puerta con decisión y vio que el pestillo estaba echado.
Y entonces comprendió que nunca podría irse, si no se despedía.
_Adios -sollozó.
Y el pestillo hizó: chás.

lunes, 1 de febrero de 2010

los aviones de papel son para el invierno.

Todos pasamos por algunos baches en la vida. Están ahi, sin diferenciar lo duros que pueden llegar a ser. Muerte, soledad, ruina, desamor, miedos... Todos están siempre presentes, dia a dia, rondándonos. Y no se puede hacer nada contra ellos. Están ahi, no podemos pararlos. Por que llegan, lo arrasan todo, y se van, dejándonos solos.
Muchas veces no quiero seguir caminando. Quiero parar, dejar de crecer, de avanzar. Volver a ser una niña. La niña que cuando se caia lloraba, y que cuando lloraba era por nada. Quiero quitarle el polvo a mis juegos, a mis recuerdos, mis lápices de colores, mi comba, mis fotos, mis dibujos. Olvidar por un momento que esa niña ya no está. Y que no estará. Por que se ha ido.
Olvido a veces, cuando estoy apunto de dormirme, que esa niña se fue, hace tiempo. La veo, la siento cerca mio. Por que siguo siendo esa niña, que se preguntaba cosas, que exploraba el mundo, que le gustaba el pilla pilla.
Quiero recordar como se jugaba a esos juegos, como se dibujaba con esos colores, como se corria por ese cesped, como se reia con esas cosas, como se hacian esos aviones de papel.
Aviones de papel. Que no volaban. Los mios. Los de los demás si. Aviones de papel que no vuelan, que planean, que acarician el aire cayendo poco a poco. Y que te hacen sonreir por que cuando crees que van a caer, siguen. Y cuando intentas atraparlos giran, por que son libres.
Y entonces si, te olvidas de que esa niña ya no esta, y de que no volverá, por que se ha ido.
Hoy he encontrado mi avión de papel, el olvido de la cruda realidad, que no cruel pero cruda. Ha caido de un balcón, a las dos y media de la mañana, en pleno invierno, de un segundo piso, creo. Volando de las manos de mi amigo. Lo ha lanzado y he bajado. Lo he buscado y lo he encontrado, debajo de un coche. Me ha costado cogerlo, esfuerzo y algún rasguñó, pero lo he recogido. Lo he lanzado una y otra vez, hacia el balcón, pero no llegaba, siempre volvia.
Y entonces lo he entendido. Ese avión, ese trozo de papel doblado, que planea grácilmente por el aire, es mi felicidad. A veces cuesta encontrarla. La ves, pero no la alcanzas, te cuesta un poco pero la consigues. A veces necesitas ayuda para encontrarla y un amigo te ayuda. Y por mucho que hagas por muchos baches que encuentres, por muchas niñas que se vayan, la felicidad se va, planeando, pero siempre vuelve, como un boomerang no. Como un avión de papel.
Y, si. Las bicicletas son para el verano, Fernando. Pero los aviones de papel son para el invierno.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Escena final. Acto II

Sube el telón. La escena se ilumina. Aparece Ella. Él está sentado.

ELLA, aparté: No puedes oirme. No precisas verme. No necesitas tenerme. Mierda. Pensaba que si. Joder. Que putada. Que ridiculo más espantoso. Bueno. Algo a mi favor. Tú, no te has enterado de nada. Eres totalmente inconsciente de lo que te rodea. No sabes la cantidad de tiempo que invierto en ti. No. No lo sabes. No te das ni puta cuenta de lo que pasa si me miras. No tienes ni idea. Mierda. Pensaba que si. Que te dabas cuenta. Que hacias como yo. Todas las mañanas en los putos casilleros amarillos. Que te interesabas. Mierda. Pensaba que si. Joder. Que putada. Que ridiculo más espantoso. No pasa nada. A nadie le importa que no sonria tan amenudo. Da igual. Por que voy a seguir andando. Me he dado cuenta de que acada vez me cuesta más dar otro paso, y el siguiente. Pero da igual. No te has dado cuenta de nada. Estoy segura de que no notarás el cambio. Por que esto va a cambiar. No voy a mirar por las mañanas si llegas. No voy a mirar si apareces entre la multitud, de repente. No voy a hacer click en tu nombre para hablar contigo. Mis venas no se inundarán de adrenalina al verte. No me voy a quedar "buscando" un cuaderno en mi taquilla por que estás hablando con tu amigo que está al lado mio. No voy a hablar más de ti. Joder. Haga lo que haga no lo vas a notar. Mierda. Yo notaria el cambio. Notaria el puto cambio. Que putada. (suspira profundamente, él es entonces consciente de su presencia)
ÉL: No te he oido llegar.

adios, pequeño. blanca se ha ido.

martes, 3 de noviembre de 2009

su mejor sonrisa.

Levantó la mirada, hacia él, cuándo apareció entre la gente. Llevaba una camiseta azul claro, unos pantalones negros cagaos y unos zapatos grises y azules.
Blanca llevaba diez minutos con sus amigas en los casilleros amarillos. Esa mañana estaba especialmente triste. Ella es alegre. Muy alegre. Siempre se lo han dicho, pero hasta entonces no se habia dado cuenta de la importancia de la alegria en la vida.
Mucha gente se lo decia, que siempre les hacia reir, y sonreir. Cuando ve alguien mal, le da un abrazo y le dice: Si necesias algo, lo que sea, dimelo. Y le regala su mejor sonrisa. Pero, ¿quien abraza y sonrie al encargado de de abrazar y sonreir? ¿Nadie piensa qué, él que siempre está alli cuando lo necesitan también necesita ayuda a veces? No. Se olvidan. Es el que siempre es feliz y alegre, el que siempre sonrie y hace sonreir. Él también sufre. Él también llora. A veces necesita que lo abracen, que le sonrian y le hagan sonreir.
Blanca también quiere que alguien repare en su profunda tristeza. Por que lleva mucho tiempo triste. Y pensó que sonriendo se arregla todo. Pero la tristeza no se puede tapar. Ni con la mejor de sus sonrisas. Alguien que repare en su profunda tristeza entre la alegria que ha regalado a los de su alrededor. Alguien que oiga su silencio entre las risas de los otros. Alguien que se acerque a ella, le abrace, le diga: Si necesitas algo, lo que sea, dimelo. Y que le regale la mejor de sus sonrisas.



pequeño, ¿eres tú?

lunes, 19 de octubre de 2009

B: ¿No hace hoy un dia maravilloso?
C: No sé. Eso habrá que verlo.

Y lo vi.

domingo, 18 de octubre de 2009

Me encantas.

Me encantas. Hoy te he visto y me encanta cuando te crabreas, me encantas cuando celebras una victoria. Eres muy tuyo y sé que nunca conoceré a nadie que sonría del mismo modo en el que lo haces tú. Yo siempre sé que piensa la gente. Por como se mueve, como mira, como escucha. Pero a ti no he conseguido sacarte ni un misero y sencillo pensamiento, no uno relevante claro :D. Eres gracioso, no digo de gracias, que también, eres gracioso, como un niño sonriente. Por que eres un niño sonriente.
Cuando me sonries, por muy breve que sea, me bloqueo un ratito, calcando la imagen delicadamente y archivándola en el cajón de los momentos (que se pueden contar con los dedos de las manos). Como no sueles dedicarme sonrisas, al ser más escasas son más especiales. jeje. Supongo que esa idea es un mecanismo de defensa x).

Hoy la tierra y los cielos me sonrien.
Hoy llega al fondo de mi alma el sol.
Hoy la he visto... la he visto y me ha mirado...
¡Hoy creo en Dios!

Rima XVII
Gustavo A. Bécquer

pequeño.